CULTURA DESDE EL MARGEN


la poesía y la crónica callejera de Gonzalo

una avezada poesía y crónica callejera

EL FRAUDE A LA CULTURA
  • escribe Gonzalo Osses
  • Mucho hemos escuchado durante veinte años de la obra cultural de los gobiernos de la Concertación. Lo cierto es que tales avances no son ni tan grandes ni tan valiosos. Mucha publicidad para inaugurar obras mediocres que satisfagan a aquellos que no entienden ni quieren entender que el Arte y la Cultura, así con mayúsculas, requiere de una fuerte inversión estatal y de hombres y mujeres pensantes que logren crear una política cultural que logre crear audiencias. Hemos perdido el contacto con los libros y no basta echarle la culpa a la televisión y las modas callejeras impuestas por tribus urbanas extranjerizantes. Prueba de ello, la Biblioteca de Santiago, la joyita cultural del gobierno de Lagos, que se inaugurara con bombos y platillos justo en Enero de 2006, entre dos vueltas electorales; era éste un “Mega Proyecto cultural”, que nos prometía a los amantes de los libros y al público en general una especie de “segundo hogar” –según palabras de su director– “en el que podríamos empaparnos de toda la cultura”. Primero que todo, al entrar impresiona el tamaño del recinto; una inmensa casona antigua que apuesta a la modernidad por medio de trucos arquitectónicos y que se alza de improviso tras la frialdad de una reja. Luego, los dependientes debidamente uniformados le dan a uno la bienvenida con una sonrisa poco creíble que yo decido devolver con idéntico entusiasmo, tras el cual me encamino al tercer piso para seleccionar los libros que había ido a buscar. Hasta allí duró la maravilla, al darme cuenta que, en realidad, la Súper Biblioteca; la “joyita cultural del gobierno de Lagos”, no es más que un “voladero de luces” tendiente a generar publicidad en tiempo electoral. Digo esto porque –como puede corroborarlo cualquier lector serio– en dicho recinto podemos encontrar de todo, desde internet gratis para quien quiera hasta juguetes para los niños; desde novelitas de autorcitos perecibles hasta la última TV Grama, desde tableros de ajedrez hasta películas… de todo lo que pueda uno imaginar para pasar el rato… bueno, hay de todo, menos libros.

    Aunque suene ridículo, así es. La selección de libros, aparte de ser pobre numéricamente lo es mucho más desde el punto de vista de la calidad de las obras ofrecidas. Cuando me acerqué a la sección de Historia, descubrí que no tienen más de cien libros y que, aunque parezca increíble, autores como Francisco Encina, Sergio Villalobos o Jaime Eyzaguirre no figuran ni por asomo. Algo similar sucede con lo referente a las biografías, porque si un lector despistado piensa que ahí se encontrará con algo de Stefan Zweig o con la vida de algún personaje interesante; desengáñese, porque los personajes biografiados no pasan de Madonna, Ricky Martín o Bruce Lee, lo que no sólo denota el grado de ignorancia de quienes dirigen la Biblioteca, sino que también las clases de modelos educativos y de enseñanza que pretenden imponer.

    En efecto, porque la Concertación nos ha impuesto una “cultura” popular, destinada a dejar conforme a clases no ilustradas con recitales masivos, festivales, muñecas gigantes que se pasean por Santiago, fondos concursables donde entre ellos mismo se reparten los pesos y, cero contenido, porque la Concertación nunca entendió que había que, con fuerza, tomar una línea política clara para revertir ese proceso. Hasta hoy, con todo lo que se ha aumentado el gasto en cultura, sigue habiendo una falta enorme de una política sistémica que tome en cuenta toda la cadena del libro, desde el creador hasta el lector.

    Me propongo, en un número de tres o cuatro columnas, denunciar lo que nadie ha hecho. El enorme FRAUDE A LA CULTURA que la Concertación nos ha vendido. En definitiva, una cultura de Zancos, graffitis y Batucadas. Vacía, tonta y puede que un poco ridícula.
    Noviembre 23, 2009.
    GONZALO OSSES VILCHES

    2 pensamientos en “CULTURA DESDE EL MARGEN

    1. No me cabe la menor duda de que lo que dices es cierto. Es más, fui de “turista” a conocer el edificio y la esperada maravilla y sorpresa fue que el onternet gratis que tiene la biblioteca es usado por niños y no tan niños para jugar, ver su facebook, chatear en msn y hacer cosas tan productivas y culturales como esas. Libros? básicamente, algunos textos escolares y libros básicos.
      En lo personal, una tremenda decepción (reflejo de la obra de lagos, experto en hacer ilusiones de papel). Recomiendo por mil la biblio del Museo Pedagógico, que está a un par de cuadras.
      Saludos

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    2. No me cabe la menor duda de que lo que dices es cierto. Es más, fui de turista a conocer el edificio y la esperada maravilla y sorpresa fue que el internet gratis que tiene la biblioteca es usado por niños y no tan niños para jugar, ver su facebook, chatear en msn y hacer cosas tan productivas y culturales como esas. Libros? básicamente, algunos textos escolares y libros básicos. En lo personal, una tremenda decepción (reflejo de la obra de lagos, experto en hacer ilusiones de papel). Recomiendo por mil la biblio del Museo Pedagógico, que está a un par de cuadras. Saludos
      +1

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    Responder . . . saludos

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