La COCINA de Iván y la RECETA de Juan

Seguramente yo resultaría caro como pinche de cocina, por el hábito de criticar cualquier receta propuesta para soluciones sobre

Ivan Weissman_elmostrador

Iván Weissman – El Mostrador Mercados_

economía y emprendimientos. He cultivado esta mala costumbre durante los recorridos años en mi vida profesional; asi que haber visto el video de la entrevista de Iván Weissman de El Mostrador_Mercados a Juan Benavides, presidente de ICARE, me ha motivado a comentarla, y aún cuando comparta buena parte de sus apreciaciones, algunas variantes e intensidades de los ingredientes, no me dejan tranquilo con su receta del pastel.

. . . por @eberda . . .

La Velocidad de los Procesos y la Sociología del Cambio
Escuchando y leyendo la entrevista del invitado, me pregunto de inmediato, ¿cómo pudimos los chilenos habernos embriagado tanto con expectativas demagógicas vendidas?

Juan Benavides_ICARE

Juan Benavides – Pdte ICARE

¿cómo pudimos creer que temporadas de precios dulces del ciclo del cobre podían ser permanente? o ¿cómo pudo el empresario haber cedido y creer en una ilusoria estabilidad de condiciones externas?
Aquí parece ser que se asumió la falacia, una economía pequeña con baja industrialización en las cadena de valor, no podría sostenerse sin adecuación, migrar en grados de regulación y mejorar niveles de coparticipación.

La existencia de las economias, hoy mas que ayer, son realidad de desequilibrios permanentes entre las estructuras y la función, y todas muy determinadas por conductas de mercado, donde el consumidor, también hoy mas que ayer, tiene acceso a mucha información y donde las expectativas le pueden traicionar entre sus atavismos y conductas, y la capacidad de las estructuras sociales, económicas y políticas para adecuarse a cambios locales y globales. O sea, el desarrollo ha alcanzado grados de mayor complejidad para abordarlo seriamente.
Ya no es una cuestión de maximizar rentabilidad de los recursos, ni siquiera tampoco que pudiéramos alcanzar productividades mayores, agregando capacitación; hoy existen necesidades colectivas e individuales que han ido rompiendo algunos paradigmas del consumidor y las personas, y cuya provisión ha ido quedando afuera de las instituciones, las empresas, sus estructuras y normas.
Ademas, estas mismas necesidades, que afectan la funcionalidad de los actores, han generado una dinámica en la velocidad de los procesos industriales, que muchos países latinoamericanos, incluido Chile, no hemos sabido adecuar; en nuestro caso por cierta actitud provinciana local que está presente aún muy fuerte en la concepción de empresa y negocios, especialmente en las medianas, pymes y microempresas.

De aquí que, tanto en lo privado como lo público es una necesidad adaptar las formas del desarrollo con otra dinámica, donde la velocidad de los procesos no siempre los puede controlar la autoridad o el empresario, atendida la aparición permanente de condiciones tecnológicas y sociales cambiantes.

En otras palabras, ya hemos perdido mucho tiempo en no aceptar o darnos cuenta de esto y su incidencia para el desarrollo; el valor de la innovación en las tecnologías, la convocatoria y los acuerdos en lo laboral y gremial y sus expectativas, la calidad de la educación como factor transversal, y la industrialización sectorial como conducta empresarial. Cuanto antes asumamos estos requerimientos, mas cerca estaremos de solucionar el estancamiento o la caída, recuperando la dinámica y la confianza.

Eduardo Berríos Cerda
ingeniero
@eberda

Video entrevista a Juan Benavides por El Mostrador, Iván Weissman

La Cocina de Ivan y_

La Cocina de Iván y la Receta de Juan

Texto de la entrevista a Juan Benavides_ICARE

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DESENFADO, FALTA DE PUDOR Y PRIVACIDAD

. . . por eberda . . .

El affaire Gayet de François Hollande que tiene a Francia al borde de pedir la renuncia de su presidente y cuando lo acontecido es lo más francés que el mundo puede reconocer de las relaciones humanas, donde su historia ha tenido las más famosas de las “amantes” y los “amantes”, esa France que instituyó la llamada infidelidad como un ícono social, increíblemente hoy sanciona a su jefe de Estado por ese espacio de privacidad en el amor que su misma sociedad le creó su petit château.

La amante del presidente Holland

Juliet Gayet_2014

Definitivamente, pareciera que esta contradicción esencial de lo público con lo privado, donde el impudor político de las cosas públicas se permiten, pero la liberalidad de las conductas privadas son reprochables (sin equiparar falta de pudor a ser mas liberal) y se sancionan, son las resultantes del advenimiento de nuevos códigos sociales del siglo XXI, con la arremetida de la comunicación en redes sociales donde la tecnología, paparazzis y el morbo popular, ante la disposición de tiempo de ocio, pretende quitarle lo francés a La France y el encanto de la habladuria social (el conocido pelambre chileno) que mientras podía ser una mentira quedaba en aquel espacio de un limbo presuntivo permitido.

O será que hoy los medios al constatar hechos, ya no valoran esa complicidad transversal que promovió tanta reforma, innovación y cambio social en tan variados desarrollos humanos. Quizás sea, que el observar a sus líderes ya no tan lejanos arriba, sino al lado, a segundos de exigírseles por un twitter esa ejemplaridad que ciudadanos anónimos si puede permitirse.

Será una vuelta de mano con el poder que las masas no habían tenido desde su revolución, pero contradictoria, paradojal, inconsecuente e injusta con la privacidad y complaciente con la morbosidad.

Prefiero ese encanto de la infidelidad francesa que conocí, romántica, audaz y riesgosa, pero discreta de la siempre eterna complicidad.

EBC.