ARA SI, SI VOTAREM DE VERITAT . . . 53 dies i entrant en el terme

Destacado

. . por @eberda . .

Aunque hoy el conflicto independentista de Catalonya ha evolucionado, colocando una cabeza de playa en Bruselas -otro de los corazones europeos- un vídeo que vale la pena ver y escuchar atentamente, para hacerse opinión del procès que están viviendo los españoles y la UE, es este adjunto en el link, porque pivotea como sombra en varios países del mundo libre occidental en el cual acostumbramos a incluirnos las naciones latinoamericanas, y solo sea de modo aspiracional.
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El orador, Josep Borrell quien hace trece años [20 julio 2004] se convirtió en presidente del Parlamento Europeo; en su discurso se reconoció catalán, español y europeo. Recordó a los eurodiputados que venía de un país que había sido una dictadura pero que se había convertido en un país libre, democrático y descentralizado. El también exministro y secretario de Estado en los gobiernos de Felipe González cuenta que al volver a su casa, en el pirineo catalán, se encontró en una vieja masía una pintada : “Aquí només som catalans” (Aquí sólo somos catalanes).

A Borrell muchos lo han visto siempre como un catalán (oriundo de Pobla de Segur, Lleida, 1947) en Madrid y como un español en Cataluña. Para él, referente indiscutible del PSC y fugaz candidato a la presidencia de España por su partido, es una suerte poder vivir identidades múltiples en un mundo global.

Hoy en la era de la posverdad y las redes sociales, Borrell reconoce que se es parte activa de una “guerra de propaganda”. Es ahí donde, según él, el independentismo se ha movido mejor que nadie, recurriendo a ese 15 o 20% de catalanes que sólo se sienten catalanes para, a base de mentiras, sumar al elemento identitario reivindicaciones económicas e incluso democráticas hasta hacer triunfar su relato.
El profesor Borrell lo ha combatido con datos y razones, como los contenidos en los libros “Los cuentos y las cuentas del independentismo”, junto a Joan Llorach, o en el reciente editado coral “Escucha Cataluña, escucha España”. Pero Borrell ha traspasado el umbral de la mera argumentación para conquistar también el terreno de la persuasión y los sentimientos, incluyendo breves incursiones en redes sociales de whatsapp y facebook que circulan saltando en las nubes. Por ello el video [arriba] que les invito a ver, es a mi juicio culminación magistral de su talante. Y se entiende el entusiasmo que genera en muchos jóvenes, ya sea en las bases de su partido, donde ha apoyado a Pedro Sánchez o en sectores independientes. Otras opiniones lo ven una especie de Bernie Sanders español, que se resiste por edad a dar una nueva batalla, pero que siempre la acaba dando. Quizás esta sea la definitiva.

Refiriéndose sobre el acuerdo de aplicación del art. 155 de la Constitución decidida el viernes 27 por Mariano Rajoy y su visión sobre las elecciones el próximo 21 de diciembre, señaló : “Es la respuesta adecuada, y cuanto menos dure la aplicación del artículo 155, mejor.” . . “dar la voz a los ciudadanos, son los que tienen que hablar, son los que tienen que expresarse. Y todos los ciudadanos, no sólo unos pocos“, creo que ha sido una reafirmación que su respuesta es correcta.
El profesor no cree que las elecciones solucionarán per se el problema del independentismo creado, porque ninguna solución suele ser sencilla. Y lo dice de modo bello tanto como dramático “no hay un bálsamo de Fierabrás que lo cure todo de repente. La sociedad catalana está dividida, fracturada en su seno. Y arreglar el problema llevará años, pero hay que poner las bases ahora mismo. No es alternativa permitir la expresión de algunos ciudadanos exigir garantías democráticas y procedimentales.”

Explicar bien las alternativas será el desafío que se presenta en esta breve etapa previa a las elecciones, y no es razonable cuestionar posibles resultados anticipados para cualquiera de las partes. O sea, como señaló el mismo, que sean los ciudadanos los que valoren y escojan . . “no se puede estar en contra de todo todo el tiempo.”
Josep Borrell cuenta que sintió mucha pena al ver la sesión del Parlament y la declaración de independencia DUI por televisión . . “fue la expresión viva de la fractura de la sociedad.”

Aquí les dejo su intervención y discurso en el Paseo de Gracia, en la multitudinaria manifestación de apoyo a la aplicación de las normas constitucionales del Art.155, la normalización del procès y la convocatoria legal que el premier Mariano Rajoy hizo con acuerdo del Senado español.

Lo aprecio como una joyita de oratoria, de claridad política y habilidad retórica, casi perdida en estos tiempos de 140 caracteres o de pobreza intelectual, como también parece ser, una ausencia en el quehacer de la política latinoamericana.

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CHILE y su ESTADO basura . . . mera coincidencia

. . . por eberda . . .
La obligación de prestar seguridad a los ciudadanos es del Estado. Esta misión normada no es una opción ni una tarea pública subsidiaria, es una responsabilidad de origen. Hoy es muy pertinente recordar y puntualizarlo, precisamente, cuando parte del territorio de la nación es asolado una y otra vez, por acciones terroristas de bandas armadas que asesinan personas pacíficas (caso de Luchsinger-Mackay en Vilcún), queman sus hogares, los enseres y equipos de trabajo, iglesias y cualquier instalación que consideren parte del establishment de nuestra sociedad. Lo último ha sido un ataque masivo a flotas de camiones en sus recintos cerrados de aparcaderos, como ocurrió hace un par de días en el atentado incendiario a 29 camiones en San José de la Mariquina, en el Sur de Chile.

Todas las acciones de violencia terrorista ha tenido como reacción de las autoridades del Estado, la misma recurrente expresión : “condenamos de manera tajante estas acciones y nos querellaremos contra todos quienes resulten responsables de estos actos de delincuentes y violentistas“.

Con esta retórica falaz, rara vez tiene resultado efectivo identificar a los criminales terroristas, porque las policías inhibidas de ejercer fuerza en su cometido por los gobiernos, terminan en los hechos con la autoridad política RENUNCIANDO definitivamente a cumplir la OBLIGACIÓN que le impone la Constitución.

La argucia política de inconfesables intereses ideológicos atenta con las bases mismas de la nación y sociedad chilena, generando primero un desánimo en los organismos de seguridad del Estado, los cuales se omiten de arriesgar mas allá de la formalidad mínima de sus trabajos, al verse usando balines de goma frente a terroristas armados, o cuando constatan que el sistema de justicia y los tribunales liberan a cualquier detenido por estos actos; y en seguida una desesperación de la población que sufre atentados, donde unos optan por armarse, buscando la defensa propia ante el crimen y el terror de la violencia o definitivamente abandonan las actividades de producción e incluso emigran de la región. En ambas situaciones los actores sociales asumen una condición de sobrevivencia atroz, una vida sin expectativas, indigna de una república con supuesto estado de derecho. En su país no se les garantiza el mínimo de condición para desarrollarse y trabajar en paz, por el contrario, viven la vergüenza oculta de considerarse ciudadanos de segunda categoría coaccionados por un Estado, incapaz, indolente o cómplice. Sin duda, para ellos Chile tiene un Estado basura.

Por esto les invito a leer el siguiente artículo de la prensa española La Gaceta, donde de un modo mas sofisticado acontece un conflicto de interés político de características semejantes, que es pertinente para los chilenos y debe ayudarnos a reflexionar, hacia donde se encamina el actuar de autoridades y políticos inescrupulosos, y a lo que puede llegar el terrorismo, si dejamos que esto continúe.
EBC.


España, Estado basura . . . [ por José Javier Esparza ]

La existencia del Estado se justifica por dos cosas muy estrechamente relacionadas. La primera es su capacidad para imponer una autoridad comúnmente reconocida como legítima; si no es capaz de imponer esa autoridad, entonces ese Estado se quiebra. La segunda es su capacidad para proteger a los ciudadanos, que es la sustancia material de la legitimidad; si el Estado no es capaz de dar protección, entonces su legitimidad se desvanece en una mera nube retórica. Hoy, en España, el Estado se ha desmoronado en los dos aspectos. Los sucesos de Barcelona, desde el atentado del 17 de agosto hasta la manifestación del día 26, han puesto de manifiesto que el Estado no es capaz de proteger ni de imponer su autoridad.

Empecemos por el principio: los atentados, sus causas y sus consecuencias. El discurso institucional se ha aplicado a propalar que un ataque así es inevitable, que la seguridad en España es excelente y que las diversas policías del Estado han dado un supremo ejemplo de colaboración. Pues bien, todo eso es simplemente falso. La retórica oficial insiste machaconamente en el eslogan de la “unidad contra el terrorismo” y trata de eludir cualquier crítica a la actuación de las fuerzas de seguridad, como si el examen de la acción policial fuera una censura personal a los agentes. De esta manera se veta el análisis objetivo y se impone un tono emocional donde toda racionalidad queda proscrita. Pero en realidad semejante argucia retórica no tiene por objeto proteger a los agentes ni, aún menos, a la sociedad, sino eximir de responsabilidad a los políticos que dirigen la seguridad nacional. Ellos saben bien que su legitimidad queda reducida al mínimo si se pone en cuestión su capacidad para proteger a los ciudadanos.

Terrorismo :  . . .  el poder tambien es responsable.

Es necesario insistir en este punto, crucial, para calibrar adecuadamente la crisis de nuestro Estado. El poder, por definición, se justifica por su capacidad para dar protección. Un poder que se manifiesta incapaz de proteger a sus ciudadanos pierde necesariamente toda legitimidad (Schmitt). Los ciudadanos entregamos al Estado el monopolio legal de la violencia (Weber) para que nos proteja; si no es capaz de hacerlo, entonces no tiene derecho a poseer tal monopolio. Los servidores públicos merecen todo nuestro respeto y apoyo, pero no carecen de responsabilidad, en el sentido literal del término: han de responder de lo que hacen con ese poder que les hemos entregado. Conviene recordar todas estas cosas, que son el abecé de la política, para poner un poco de racionalidad en el coro de fervorines emocionales tras el que el poder oculta sus insuficiencias.

Si un poder local decide estimular la inmigración musulmana por motivos étnicos para “desespañolizar”, como ha hecho desde hace años el gobierno autónomo catalán, sin prevenir las posibles consecuencias negativas de esa política, entonces ese poder local es responsable.

Si un juez decide revocar una orden de expulsión contra un delincuente, como hizo el magistrado De la Rubia con el imán Abdelbaki es Satty, y después ese delincuente vuelve a delinquir, entonces ese juez es responsable.

Si un municipio recibe la instrucción de colocar obstáculos en la vía pública para dificultar atentados con vehículos-ariete, pero el tal municipio se llama a andanas, como ha hecho la alcaldesa Colau en Barcelona, entonces ese Ayuntamiento es responsable.

Si unos terroristas ocupan ilegalmente una casa ajena y nadie les molesta lo más mínimo por el allanamiento, como ha ocurrido con el chalé de Alcanar que servía de base a los terroristas, entonces las autoridades que han de proteger la propiedad son responsables.

Si un cuerpo de policía recibe el aviso de que cierto imán es peligroso y resuelve hacer oídos sordos, como hicieron los Mossos con el aviso belga acerca de Abdelbaki es Satty, entonces ese cuerpo de policía es responsable.

Si una jueza sospecha que una explosión puede esconder actividades terroristas pero un cuerpo de policía la disuade de investigar, como hicieron los Mossos con la sugerencia de la juez Sonia Nuez tras la explosión de Alcanar (“señoría, no exagere”), entonces ese cuerpo de policía es responsable.

Si hay cargos públicos que se ganan la vida como abogados de yihadistas, cual ocurre con relevantes miembros de la CUP y de Podemos en Cataluña, entonces esos cargos públicos son responsables.

Añadamos algo más, porque aquí nadie se libra de la quema: si un Gobierno que posee las competencias exclusivas en materia de seguridad pública, y más en un asunto como el terrorismo (tal es el caso del Gobierno de España), decide delegar esas funciones en otra instancia que se manifiesta ineficaz, entonces ese Gobierno también es responsable.

Los atentados de Cataluña habrían sido imposibles sin la descabellada política de inmigración de la Generalidad, sin la llamativa indulgencia de un juez concreto, sin el activismo pro islamista de relevantes cargos públicos de la izquierda catalana, sin la negligencia del Ayuntamiento de Barcelona en materia de seguridad, sin la ensoberbecida actitud de la policía autonómica catalana en materia terrorista, sin la renuncia del Gobierno de España a mantener bajo su control la seguridad pública en Cataluña. En términos racionales, lo lógico sería esperar dimisiones, rectificaciones, explicaciones públicas. Pero no, al revés: lo que hemos visto es un sorprendente cierre de filas de la clase política y los medios del sistema en torno a quienes tienen la responsabilidad directa de la gestión. Dicho de otro modo: la democracia española consiste en que el poder falla y el pueblo debe aplaudir. Porque, si no aplaudes, no eres “demócrata”.

La vergüenza nacional

El aplauso por antonomasia era el que el poder debía tributarse a sí mismo en Barcelona el sábado 26 de agosto, en la manifestación “por la unidad” contra el terrorismo. Operación clásica de legitimación de la autoridad por aclamación. Y bien, aquí es donde el Estado que nos aflige ha llegado al extremo de la humillación última, de la suprema vergüenza. Va a quedar para la Historia esa imagen del jefe del Estado y del jefe del Gobierno componiendo gesto de circunstancias bajo una marea de banderas separatistas, de gargantas aullando improperios contra el Estado y contra el Gobierno, de una muchedumbre a sueldo (público) hostigando a los representantes del poder nacional (público) bajo la bendición de otro poder regional (no menos público). Un poder regional en abierto proceso de rebelión se permite el lujo de utilizar una masacre para reivindicarse frente a un poder nacional en plena quiebra. ¿Pero de verdad no os dais cuenta de lo que está pasando? ¿Cómo va a ser Estado alguno capaz de proteger a sus ciudadanos frente al terror cuando es incapaz de imponer su autoridad en el interior de sus propias estructuras?

Las afrentas de algunos no las hemos escuchado”, dijo muy digno el presidente Rajoy. Oh, sí: flagelemos al enemigo con el látigo de nuestra indiferencia. Si una potencia extranjera invade mañana el territorio nacional, hagamos lo mismo: ignorémosla desdeñosos, para que el invasor sufra. Hay pocas cosas más patéticas que la cobardía disfrazada de altanería. Pero sobre todo: un jefe de Gobierno no tiene derecho a moverse por el mundo con ese aire de doncella ofendida. No tiene derecho porque ese hombre no es Mariano Rajoy Brey, registrador de la propiedad en excedencia, sino un presidente de Gobierno que representa a millones de ciudadanos, todos y cada uno de los cuales exigen y esperan que ese señor defienda su dignidad colectiva, porque para eso le pagan. Si un presidente del Gobierno no es capaz de entender eso, si no tiene el aliento suficiente para imponer la autoridad del Estado, entonces debe dimitir. Vale lo mismo, por cierto, para el rey Felipe, cuya única función en la vida consiste en encarnar materialmente la unidad nacional y cuya existencia pública no tiene otra justificación que asegurar la continuidad histórica de España a través de una determinada forma de Estado. Ese señor tan alto y distinguido no es Felipe de Borbón y Grecia, esposo de la señora Ortiz Rocasolano y rico por su casa, sino una Corona que representa a millones de españoles de ayer, hoy y mañana. Si el rey tampoco es capaz de hacer valer su calidad pública, entonces más le valdría abdicar. El peso de la púrpura consiste precisamente en eso. Si vuestras espaldas flaquean, dejad la púrpura a otros.

Volvamos a la racionalidad política. Ha habido dieciséis muertos y varias decenas de heridos. Podía haber sido mucho peor, y si la catástrofe no se ha multiplicado no ha sido por mérito de las fuerzas de seguridad, sino por errores de los criminales. Todo eso ha sucedido en una región formalmente declarada en rebeldía que ha cometido gravísimos errores en la gestión de la seguridad pública, ante la pasividad de un Estado que tampoco ha cumplido adecuadamente sus funciones y que después se ha dejado escupir por los separatistas. Los cantos a la unidad están muy bien, pero a los muertos nadie va a devolverles la vida y a la nación tampoco. ¿De verdad preferimos creer que basta con cerrar los ojos para que el problema desaparezca?

España no es una nación basura: tenemos una historia prodigiosa, somos –como dice Luis Suárez- una de las cinco naciones que han construido la Historia Universal y hemos dejado una huella indeleble. Pero una nación no sobrevive sólo por su Historia. España tampoco es una sociedad basura: padecemos el mismo proceso de degeneración y domesticación que el resto de Europa occidental, pero el país está lleno de gente inteligente, creativa y dinámica, capaz de hacer cosas extraordinarias en la técnica, las artes o las ciencias. Pero una nación no sobrevive sólo por la calidad individual de sus gentes. Por el contrario, esa nación de historia extraordinaria y sociedad dinámica se ha dotado de un Estado ineficiente, oneroso y, al cabo, impotente, incapaz de asegurar sus funciones esenciales de imponer su autoridad y proteger a sus ciudadanos. En definitiva, un Estado basura. Y si alguien lo duda aún, que vuelva mirar la foto de la manifestación trampa de Barcelona.

Ortega cerraba su famoso artículo sobre El error Berenguer con una frase que hoy vuelve a sonar familiar: “¡Españoles, vuestro Estado no existe! ¡Reconstruidlo!”. El eterno retorno de lo idéntico.

https://gaceta.es/espana/espana-estado-basura-atentado-barcelona-manifestacion-20170828-1236/

UPPERCUT

Razón tiene nuestro presidente del gremio minero Diego Hernández (de la Sociedad Nacional de Minería), al lamentar el rechazo que la instancia política regional encabezada por el intendente de Coquimbo acabó por impedir la continuidad del proyecto minero Dominga, cuyo desarrollo contempla más de MM.US.$ 2.500, toda una inversión que en los tiempos actuales no podríamos ni soñarla en Chile, y menos aún basadas en nuestra IV región.

Ivan Garrido DOMINGA Si las perspectivas del país ya eran complejas para el 2017, esta señal de rechazar un proyecto con una vida útil estimada de 27 años, con empleo para 10.000 personas en su etapa de construcción y 1.500 durante sus operaciones de producción estabilizadas es un uppercut a la economía local y nacional, que continuará haciéndonos caer estrepitosamente en el ranking de atractivo país para inversiones.

El golpe desde abajo al mentón que recibimos el mundo de la minería y las comunidades de La Higuera, La Serena y Coquimbo, y la mayoría de los chilenos, sólo empeora la situación de desempleo, y pone barreras con más incertidumbre y dificultades de un desarrollo futuro país.

Dominga El_Tofo A pesar de todo el trabajo de evaluación, informes, adendums y cuanto papel de formalidad burocrática debió cumplirse y salvar favorablemente, la decisión que primó tuvo carácter político, y ni siquiera se trató de los delfines, fue de los camaleones, de esos que se dan vuelta de carnero en las decisiones, de esos que pululan en el mundo de los parlamentarios y los políticos con poder temporal, son aquellos que no creen el esfuerzo empresario, pero que pueden hacer mucho daño. Son los que nada resuelven por el interés de los más pobres, tampoco saben realmente ni entienden de la actividad minera centenaria en estas tierras, esa que ve en una oportunidad de trabajo una esperanza y opción de una mejor vida.

¿Hasta cuándo tendremos que soportarlos? . . Si así han tratado un proyecto de mediana a gran minería con inversión e ingeniería de buen nivel, que nos queda para los emprendedores pequeños ?

Hago un llamado como Director de SONAMI y Presidente de la Asociación Minera Andacollo, a realizar actos más combativos y de repudio público ante tanta arbitrariedad, en caso contrario iremos siendo eliminados como mineros de nuestro querido país.

Eleodoro Urquieta Riveros
Ingeniero de Minas
Director de SONAMI

ABDICACIÓN

El periodista y docente Juan Ignacio Brito en una oportuna reflexión nos invita a valorar el rol que el inconsciente colectivo da a la imagen de la autoridad en nuestro país y el impacto de su carencia, especialmente, cuando está ausente de la vida social y política en Chile.
Por lo importante que esta idea pudiera tener en decisiones cívicas próximas, rescato estas reflexiones para el blog  TEJIENDO REDES . . . Construyendo Chile,  deseando que el ejercicio de leerlo nos motive a una introspección profunda y tranquila, invitándoles a replantearnos si los chilenos no nos merecemos ya, asumir una mejor calidad republicana y contar con mejores gentes que nos gobiernen.
 
hipocrita-bachelet Hemos renunciado demasiadas veces a la transparencia por la falta de compromiso cívico, a la honestidad por la hipocresía social, a la libertad individual por el paternalismo de un Estado corrompido por nuestra propia levedad, en fin, ya es hora de no seguir permitiendo que nuestra inferioridad económica -aquella de la que hablaba Encina- continúe ganándole a nuestra voluntad de construir un mejor país, con menos precariedad y mayor certeza, donde los esfuerzos de cada familia usando bien los recursos del territorio, nos permita ser mas felices en proporción de capacidades, trabajo y responsabilidad.
Así como lo han hecho casi todos los últimos gobiernos, los chilenos de a pie, pareciera que también hemos abdicado a nuestra responsabilidad de cumplir con esas virtudes republicanas. No dejemos pasar esta dura oportunidad y catástrofe, para reflexión y aprendizaje.
Edo. Berríos Cerda
ing minas-economista

Entre el FUEGO y las BRASAS

.  .  .  por Juan Ignacio Brito .  .  .
La mala suerte ha querido que el encargado de enfrentar la peor ola de incendios forestales en mas de 50 años sea el gobierno más inepto e indolente que el país ha tenido en décadas. La desafortunada coincidencia ha puesto a las víctimas en un dilema imposible : enfrentan, por un lado, imparables llamas cuya furia quema sus campos y propiedades y que ya ha costado diez vidas; por otra parte, deben lidiar con unas autoridades incapaces de coordinar respuestas efectivas, que una vez más se muestran confundidas y superadas en el momento en que la ciudadanía más las necesita. Las poblaciones afectadas no encuentran salida: están entre el fuego voraz y las brasas de un gobierno inoperante.
     The remains of burnt houses are seen as the worst wildfires in Chile's modern history ravage wide swaths of the country's central-south regions, in Santa Olga
Dicen que la ocasión hace al héroe. Los héroes del momento son los bomberos, los brigadistas y los carabineros, en especial los que han entregado la vida tratando de aplacar el fuego. Ellos son valientes soldados en una lucha desigual. Sin embargo, aunque resultan imprescindibles para pelearlas, los soldados no ganan las guerras. Son los generales los que lo hacen. Pero aquí no ha surgido nadie que lidere la batalla contra el fuego. Ese puesto está vacío, pese a que es crucial.
Quien debería ocupar ese espacio es Michelle Bachelet.  Más que nadie, ella debería saberlo, porque su salto a la primera escena nacional ocurrió cuando, a bordo de un vehículo blindado, enfrentó las inundaciones de 2002. La Presidenta parece haber olvidado la grandeza y potencia de ese gesto simple: la gente se sintió acompañada y supo que una autoridad estaba a cargo, se preocupaba de sus problemas y estaba dispuesta a compartir sus dolores y atender sus necesidades.
CHILE-FOREST-FIRENada de eso asoma hoy. El desamparo es total. La Presidenta y su gobierno demoran las decisiones y se distraen en pequeñeces, al punto que la gente deposita sus esperanzas en un avión traído desde EE.UU. por iniciativa de una chilena particular. De manera increíble, el gobierno parece haber abdicado de sus responsabilidades.  Ayer, de visita a la zona arrasada por los incendios, la Mandataria admitió que hay una “sensación de descontrol que afecta a todos”.
Una confesión inquietante.
Tratando de justificarse, la Jefa de Estado dijo que “nunca en la historia de Chile ha habido un incendio de esta dimensión”. Pero entonces,  ¿ por qué las medidas han sido tan tardías e insuficientes? ¿ por qué no vemos a todo el gobierno volcado a las tareas requeridas para aplacar una emergencia inédita?  La respuesta a esas y otras interrogantes similares es aterradoramente sencilla : porque este gobierno es crónicamente incapaz de ofrecer en tiempo y forma soluciones satisfactorias.
En los últimos años nos hemos acostumbrado y hemos aprendido a convivir con esta mediocridad. Pero, como el que es inútil en lo pequeño también lo es en lo grande, ahora la realidad de tanta ineptitud se ve magnificada por un desastre de proporciones bíblicas. Tenemos que resignarnos a que mucha más tierra, árboles y propiedades se quemen antes de que este gobierno encuentre una solución para la catástrofe.
JIB

Un Año más de Circo

Auto complacencia, nula autocrítica y rol de víctima ha mostrado la señora Bachelet este último año. Lo cual violenta a millones de chilenos. No solo por el desastroso gobierno, bachelet-jpg-large   sino además porque debemos soportar insultos intelectuales de la vocera de La Moneda, que pide valorar lo hecho el 2016 y la obra de los actuales ocupantes. Estos no se hacen cargo alguno de la pésima posición en que están dejando al país. Y no asumen su responsabilidad política.

Fue ella quien nombró a todos sus ministros y al delegar, inicialmente, en Hacienda a Alberto Arenas y sus políticas de sesgo comunista dinamitó la economía. Este sujeto, renegando de aquellas materias que supuestamente estudió, olvidó de las restricciones presupuestarias, de los incentivos, de la econometría, de la inversión y ahorro. Y yo diría de hasta la ley de gravedad, trayendo consigo la mayor caída en la inversión en 30 años.

Es casi un axioma económico, sin inversión no hay crecimiento.

Premeditadamente y para fines políticos corruptos, se aumentó el gasto público de manera desmedida y derivó a su efecto lógico : déficit fiscal. En términos de hacienda y finanzas públicas, no mejoró en nada la situación del país.

Con la educación por el suelo, se ha seguido hablando del financiamiento de la gratuidad y con los paros, tomas y fiebre de violencia de los movimientos estudiantiles gobernados Benito Juarez _malditospor sectores comunistas y anarcos diversos, cada día estudian menos. En la educación no existe magia para mejorar la calidad, que no sea dedicación y disciplina para fomentar la creatividad y el conocimiento.

Las viviendas sociales son un desastre y la salud pública es un insulto.

Los empleados públicos se revelaron ante un acéfalo gobierno y, peor aún, pasaron a ser un actor social y político dedicado a extorsionar al Estado, adoptando la condición de un estamento privilegiado en la sociedad chilena, pero corrupto o donde la corrupción puede sacar patente de corso, llenando al servicio público de derechos, pero de mínimas responsabilidades. Bastaría recordar que obtener carnet de identidad o un pasaporte durante 2016 ha sido en algunos períodos casi un lujo. Por supuesto, la idea tan manoseada de igualitarismo se fue al suelo. En Chile el accionar del gobierno y su administración -si es que así podemos llamarla- es hoy fuente y causa de una lucha de clases promovida de modo sibilino por la propia presidente y muchos de sus asesores que incentivan a diario, con sus conductas, omisiones e incompetencia la indignación, el odio social y el resentimiento.

Para completar este desastroso cuadro social y económico, que ha trascendido a los medios abiertos y especializados internacionales, muchos grandes empresarios ahora son más ricos que antes de Bachelet, pero no como resultado o mérito del esfuerzo y trabajo de nuevos emprendimientos o por la eficiencia de la gestión empresarial, la mejora en la productividad o la competencia, ni la competitividad de sus negocios; sino principalmente sustentado en una de las acciones más abusivas y criminales, vistas desde el consumidor, la COLUSIÓN.

corruptos-complicesSin embargo, aunque el país está en mal pie y una peor situación que hace 3 años, no está en recesión. Y siendo algo que debiera permitirnos mirar con optimismo lo que viene, y no ver sólo la catástrofe, sí podría serlo un eventual triunfo de cualquier fórmula Nueva Mayoría, o alianza del socialismo ideológico en la presidencial 2017. Chile ya ha pasado por momentos complejos y en esta elección se juega el futuro del país.

El peligro es que no faltarán trasnochados y resentidos inspirados en Marx o el comunismo, que sueñan aún con los infantilismo transformadores del siglo XX y su mochila de utopías esquizofrénicas, y que terminásemos en la catástrofe de Cuba o Venezuela.

Otros -que espero seamos millones- sólo queremos más oportunidades, más libertades y más equilibrios para un país más próspero. La dura realidad es que la igualdad de oportunidades es, generalmente, una utopía y la justicia social es sólo alcanzable, si se convocan voluntades para buscar y vivir en paz social.
La única igualdad posible y deseable es la igualdad ante la ley. Si queremos lograr mayor bienestar debemos trabajar más o hacerlo con más productividad, donde con certeza necesitaremos efectivas políticas pro crecimiento y flexibilizacion del mercado laboral.
Edo Berríos Cerda
ingeniero

CHILE . . ¿ECONOMÍA de Carteles? . . COLUSIÓN de Pañales CMPC y Kimberly-Clark

Nuevamente es la delación compensada el instrumento para vulnerar una pena mayor y reconocer un delito económico. Un nuevo caso de colusión al conocido entre el 2002 y 2009, ahora se nos presenta con los pañales de guagua. Y otra vez, la FNE y el TDLC estaban dormidos. A la luz de este nuevo caso, sería prudente promover que estas instituciones se modifiquen, porque de no ser por la delación compensada no se hubiera descubierto cartel alguno. Pero ahora con los dichos del Fiscal Nacional, que hablan de prescripción, lo mas probable es que nada ocurra con sanciones, ante acciones ilícitas y reñidas con la ética empresarial. Acciones que dañan a los mercados y al consunidor. Es el perfecto gatopardismo económico.

Para llegar a coludirse con pañales de guaguas, no solo se comete un delito económico tipificado, donde gerentes, ejecutivos y directorio hayan podido actuar de modo delincuencial, sino además hay cierto grado de maldad en la acción y su planificación. Son bebes que si o si deben usar pañales, es decir, la demanda por el bien es perfectamente inelástica.

colusion-chile-2016Dos grandes empresas como CMPC y la multinacional Kimberly-Clark que no compiten,  que llegan a acuerdos de precios y comparten información, no pueden ser llamados ni consideras empresas competitivas. Son carteles lisa y llanamente, y ambas empresas atentan contra el libre mercado, dicho en lenguaje simple expropian recursos sobre todos a las personas, especialmente, a las de menores ingresos.

Chile, lamentablemente, es hoy una economía de carteles y oligopolios, no existe una verdadera competencia, así como tampoco libre mercado, al menos en estas áreas industriales, y el costo lo pagamos todos los consumidores.

Lo ocurrido con CMPC además de la arista judicial, debiera tener algún castigo económico, como p.e. suspender su acción del IPSA y, en el mundo de sus pares, expulsarla, por un lapso, de cualquier gremio al que pertenezca. Un cierto simil en lo gremial, ocurrió hace mas de año atrás con SQM en el mundo de la minería y su histórica SONAMI, que suspendiendo a sus representantes del directorio, por sus actuaciones ilícitas entre negocios-dineros y política, finalmente le faltaron cojones al entonces presidente del gremio para expulsarlos. Hoy, en el caso de Kimberly Clark, exigir que dejen nuestro país debiera ser una lección, ante la corrupción de la colusión. Así de claro.

El libre mercado debe ser defendido con todo el rigor de la ley, ya que es la única, real y justa forma de progreso                                                                                                                                            img_3682-1

          José Fco. Cuevas Vila

      Ing Comercial
Magíster en Economía UNAB-EIED