ABDICACIÓN

El periodista y docente Juan Ignacio Brito en una oportuna reflexión nos invita a valorar el rol que el inconsciente colectivo da a la imagen de la autoridad en nuestro país y el impacto de su carencia, especialmente, cuando está ausente de la vida social y política en Chile.
Por lo importante que esta idea pudiera tener en decisiones cívicas próximas, rescato estas reflexiones para el blog  TEJIENDO REDES . . . Construyendo Chile,  deseando que el ejercicio de leerlo nos motive a una introspección profunda y tranquila, invitándoles a replantearnos si los chilenos no nos merecemos ya, asumir una mejor calidad republicana y contar con mejores gentes que nos gobiernen.
 
hipocrita-bachelet Hemos renunciado demasiadas veces a la transparencia por la falta de compromiso cívico, a la honestidad por la hipocresía social, a la libertad individual por el paternalismo de un Estado corrompido por nuestra propia levedad, en fin, ya es hora de no seguir permitiendo que nuestra inferioridad económica -aquella de la que hablaba Encina- continúe ganándole a nuestra voluntad de construir un mejor país, con menos precariedad y mayor certeza, donde los esfuerzos de cada familia usando bien los recursos del territorio, nos permita ser mas felices en proporción de capacidades, trabajo y responsabilidad.
Así como lo han hecho casi todos los últimos gobiernos, los chilenos de a pie, pareciera que también hemos abdicado a nuestra responsabilidad de cumplir con esas virtudes republicanas. No dejemos pasar esta dura oportunidad y catástrofe, para reflexión y aprendizaje.
Edo. Berríos Cerda
ing minas-economista

Entre el FUEGO y las BRASAS

.  .  .  por Juan Ignacio Brito .  .  .
La mala suerte ha querido que el encargado de enfrentar la peor ola de incendios forestales en mas de 50 años sea el gobierno más inepto e indolente que el país ha tenido en décadas. La desafortunada coincidencia ha puesto a las víctimas en un dilema imposible : enfrentan, por un lado, imparables llamas cuya furia quema sus campos y propiedades y que ya ha costado diez vidas; por otra parte, deben lidiar con unas autoridades incapaces de coordinar respuestas efectivas, que una vez más se muestran confundidas y superadas en el momento en que la ciudadanía más las necesita. Las poblaciones afectadas no encuentran salida: están entre el fuego voraz y las brasas de un gobierno inoperante.
     The remains of burnt houses are seen as the worst wildfires in Chile's modern history ravage wide swaths of the country's central-south regions, in Santa Olga
Dicen que la ocasión hace al héroe. Los héroes del momento son los bomberos, los brigadistas y los carabineros, en especial los que han entregado la vida tratando de aplacar el fuego. Ellos son valientes soldados en una lucha desigual. Sin embargo, aunque resultan imprescindibles para pelearlas, los soldados no ganan las guerras. Son los generales los que lo hacen. Pero aquí no ha surgido nadie que lidere la batalla contra el fuego. Ese puesto está vacío, pese a que es crucial.
Quien debería ocupar ese espacio es Michelle Bachelet.  Más que nadie, ella debería saberlo, porque su salto a la primera escena nacional ocurrió cuando, a bordo de un vehículo blindado, enfrentó las inundaciones de 2002. La Presidenta parece haber olvidado la grandeza y potencia de ese gesto simple: la gente se sintió acompañada y supo que una autoridad estaba a cargo, se preocupaba de sus problemas y estaba dispuesta a compartir sus dolores y atender sus necesidades.
CHILE-FOREST-FIRENada de eso asoma hoy. El desamparo es total. La Presidenta y su gobierno demoran las decisiones y se distraen en pequeñeces, al punto que la gente deposita sus esperanzas en un avión traído desde EE.UU. por iniciativa de una chilena particular. De manera increíble, el gobierno parece haber abdicado de sus responsabilidades.  Ayer, de visita a la zona arrasada por los incendios, la Mandataria admitió que hay una “sensación de descontrol que afecta a todos”.
Una confesión inquietante.
Tratando de justificarse, la Jefa de Estado dijo que “nunca en la historia de Chile ha habido un incendio de esta dimensión”. Pero entonces,  ¿ por qué las medidas han sido tan tardías e insuficientes? ¿ por qué no vemos a todo el gobierno volcado a las tareas requeridas para aplacar una emergencia inédita?  La respuesta a esas y otras interrogantes similares es aterradoramente sencilla : porque este gobierno es crónicamente incapaz de ofrecer en tiempo y forma soluciones satisfactorias.
En los últimos años nos hemos acostumbrado y hemos aprendido a convivir con esta mediocridad. Pero, como el que es inútil en lo pequeño también lo es en lo grande, ahora la realidad de tanta ineptitud se ve magnificada por un desastre de proporciones bíblicas. Tenemos que resignarnos a que mucha más tierra, árboles y propiedades se quemen antes de que este gobierno encuentre una solución para la catástrofe.
JIB
Anuncios

Un Año más de Circo

Auto complacencia, nula autocrítica y rol de víctima ha mostrado la señora Bachelet este último año. Lo cual violenta a millones de chilenos. No solo por el desastroso gobierno, bachelet-jpg-large   sino además porque debemos soportar insultos intelectuales de la vocera de La Moneda, que pide valorar lo hecho el 2016 y la obra de los actuales ocupantes. Estos no se hacen cargo alguno de la pésima posición en que están dejando al país. Y no asumen su responsabilidad política.

Fue ella quien nombró a todos sus ministros y al delegar, inicialmente, en Hacienda a Alberto Arenas y sus políticas de sesgo comunista dinamitó la economía. Este sujeto, renegando de aquellas materias que supuestamente estudió, olvidó de las restricciones presupuestarias, de los incentivos, de la econometría, de la inversión y ahorro. Y yo diría de hasta la ley de gravedad, trayendo consigo la mayor caída en la inversión en 30 años.

Es casi un axioma económico, sin inversión no hay crecimiento.

Premeditadamente y para fines políticos corruptos, se aumentó el gasto público de manera desmedida y derivó a su efecto lógico : déficit fiscal. En términos de hacienda y finanzas públicas, no mejoró en nada la situación del país.

Con la educación por el suelo, se ha seguido hablando del financiamiento de la gratuidad y con los paros, tomas y fiebre de violencia de los movimientos estudiantiles gobernados Benito Juarez _malditospor sectores comunistas y anarcos diversos, cada día estudian menos. En la educación no existe magia para mejorar la calidad, que no sea dedicación y disciplina para fomentar la creatividad y el conocimiento.

Las viviendas sociales son un desastre y la salud pública es un insulto.

Los empleados públicos se revelaron ante un acéfalo gobierno y, peor aún, pasaron a ser un actor social y político dedicado a extorsionar al Estado, adoptando la condición de un estamento privilegiado en la sociedad chilena, pero corrupto o donde la corrupción puede sacar patente de corso, llenando al servicio público de derechos, pero de mínimas responsabilidades. Bastaría recordar que obtener carnet de identidad o un pasaporte durante 2016 ha sido en algunos períodos casi un lujo. Por supuesto, la idea tan manoseada de igualitarismo se fue al suelo. En Chile el accionar del gobierno y su administración -si es que así podemos llamarla- es hoy fuente y causa de una lucha de clases promovida de modo sibilino por la propia presidente y muchos de sus asesores que incentivan a diario, con sus conductas, omisiones e incompetencia la indignación, el odio social y el resentimiento.

Para completar este desastroso cuadro social y económico, que ha trascendido a los medios abiertos y especializados internacionales, muchos grandes empresarios ahora son más ricos que antes de Bachelet, pero no como resultado o mérito del esfuerzo y trabajo de nuevos emprendimientos o por la eficiencia de la gestión empresarial, la mejora en la productividad o la competencia, ni la competitividad de sus negocios; sino principalmente sustentado en una de las acciones más abusivas y criminales, vistas desde el consumidor, la COLUSIÓN.

corruptos-complicesSin embargo, aunque el país está en mal pie y una peor situación que hace 3 años, no está en recesión. Y siendo algo que debiera permitirnos mirar con optimismo lo que viene, y no ver sólo la catástrofe, sí podría serlo un eventual triunfo de cualquier fórmula Nueva Mayoría, o alianza del socialismo ideológico en la presidencial 2017. Chile ya ha pasado por momentos complejos y en esta elección se juega el futuro del país.

El peligro es que no faltarán trasnochados y resentidos inspirados en Marx o el comunismo, que sueñan aún con los infantilismo transformadores del siglo XX y su mochila de utopías esquizofrénicas, y que terminásemos en la catástrofe de Cuba o Venezuela.

Otros -que espero seamos millones- sólo queremos más oportunidades, más libertades y más equilibrios para un país más próspero. La dura realidad es que la igualdad de oportunidades es, generalmente, una utopía y la justicia social es sólo alcanzable, si se convocan voluntades para buscar y vivir en paz social.
La única igualdad posible y deseable es la igualdad ante la ley. Si queremos lograr mayor bienestar debemos trabajar más o hacerlo con más productividad, donde con certeza necesitaremos efectivas políticas pro crecimiento y flexibilizacion del mercado laboral.
Edo Berríos Cerda
ingeniero